El shock
En el contexto de una emergencia médica, un shock no es principalmente la reacción coloquial a una mala noticia, sino un evento potencialmente mortal que puede tener distintas causas. Como el shock puede causar la muerte, es necesario actuar con rapidez.
En esencia, el shock es un programa de emergencia del cuerpo. El organismo intenta mantener el riego sanguíneo de los órganos vitales reduciendo el flujo hacia la periferia, es decir, hacia los brazos y las piernas. Esto ocurre por la constricción de los vasos sanguíneos de las extremidades y se denomina centralización. Este mecanismo tiene mucho sentido, por ejemplo, cuando hay una gran pérdida de sangre o cuando sale mucho líquido de los vasos hacia los tejidos circundantes. Sin embargo, las reacciones metabólicas pueden provocar que siga saliendo líquido hacia los tejidos o que se produzcan hemorragias en otras partes del cuerpo, lo que reduce aún más el volumen de sangre circulante. Los médicos llaman a esto la espiral del shock. Esta espiral es muy difícil de romper y puede provocar un colapso circulatorio completo con fallo multiorgánico. Por eso es tan importante detectarlo e intervenir de forma temprana.
¿Cómo reconozco un shock?
Hay signos generales de shock como
- inquietud, nerviosismo, ansiedad
- palidez
- sudor frío
- sensación de frío, posible temblor
- presión arterial baja
- pulso rápido y difícil de palpar
- respiración acelerada
- labios azulados
- más tarde: apatía, desmayo
Según el tipo de shock los síntomas pueden variar un poco. A continuación encontrará los distintos tipos de shock, cómo reconocerlos y cómo ayudar a la persona afectada. No siempre aparecen todos los signos.
¿Qué hacer ante un shock?
Existen varias medidas generales válidas para todos los tipos de shock. De las actuaciones específicas para ciertas formas de shock se habla en cada apartado correspondiente. Tenga en cuenta las situaciones excepcionales en las que no se debe colocar a la persona en posición de shock.
- Quédese con la persona afectada, háblele y tranquilícela.
- Si es necesario, detenga las hemorragias.
- Colóquela en posición antishock (tumbada, con las piernas elevadas), siempre que no se dé ninguna situación excepcional.
- Conservación del calor: cubra a la persona afectada. Si es posible, coloque también debajo una manta (manta térmica).
- Llame a los servicios de emergencias o pida a otra persona que lo haga.
- Compruebe repetidamente el estado de consciencia y la respiración.
Situaciones excepcionales en las que no se aplica la posición de shock
- Problemas cardíacos, dificultad respiratoria (ver shock cardiogénico)
- Lesiones en la cabeza
- Lesiones de la columna vertebral
- Lesiones en tórax o abdomen
- Fracturas en pelvis o en las piernas
- hipotermia severa
¿Qué tipos de shock existen?
Un shock puede tener distintas causas y por eso se clasifica en
- shock neurogénico (la síncope vasovagal es una forma especial)
- shock cardiogénico
- shock por pérdida de volumen (shock hipovolémico)
- shock alérgico (shock anafiláctico)
- shock séptico
- otras formas de shock
Shock neurogénico (relacionado con el sistema nervioso)
El shock neurogénico es una alteración de la regulación central del sistema circulatorio. Se produce un desequilibrio entre la regulación simpática y parasimpática del corazón y la musculatura vascular. Esto provoca una dilatación generalizada de los vasos en todo el cuerpo, con un déficit relativo de volumen sin pérdida real de volumen. El shock neurogénico puede ocurrir, por ejemplo, tras una lesión de la columna vertebral o un traumatismo craneoencefálico, y también pueden considerarse las intoxicaciones como causa.
¿Cómo reconocerlo?
- Están presentes los síntomas generales de shock mencionados arriba, pero la piel suele estar más bien cálida y sudorosa.
- Además, las circunstancias del accidente o en las que se encontró a la persona pueden indicar un shock neurogénico.
- Hay alteraciones de la sensibilidad o entumecimiento (parálisis) en brazos y/o piernas.
- Se observan lesiones visibles en la cabeza o la columna vertebral.
¿Qué hacer?
- No aplicar la posición de shock. Si la persona está consciente y respira, no cambie la postura en que se la encontró.
- Si hay que cambiar la posición por pérdida de consciencia y posible ausencia de respiración, procure que otra persona estabilice la cabeza.
- Llame a los servicios de emergencia lo antes posible.
- Controle constantemente la consciencia y la respiración.
Síncope vasovagal (lo que comúnmente se llama desmayo)
Una forma especial dentro del shock neurogénico es el denominado síncope vasovagal. El síncope es el término médico para una pérdida breve de consciencia o desmayo causada por un suministro temporal insuficiente de sangre al cerebro. El síncope vasovagal es una reacción exagerada del tono vagal que provoca una pérdida breve de consciencia. Se produce una dilatación temporal de los vasos, la presión arterial cae y el retorno de sangre al corazón se reduce. La persona se desmaya. Al quedar en posición horizontal, la sangre vuelve al corazón y la persona recupera la consciencia. Esta forma puede aparecer por estar de pie mucho tiempo, pero también como consecuencia de factores psíquicos como susto, miedo, dolor o estrés emocional, o incluso por alegría y situaciones similares. A veces basta incluso con ver unas gotas de sangre. El síncope vasovagal no es una enfermedad, sino una reacción exagerada que no deja secuelas siempre que no se produzcan lesiones al caer. Aun así, debe comprobarse que no haya otras causas detrás del desmayo.
¿Cómo reconocerlo?
A menudo el desmayo viene precedido de mareo, náuseas y palidez; la persona puede parecer ausente.
¿Qué hacer?
Si la persona aún está de pie, hágala tumbarse inmediatamente y eleve las piernas (posición de shock). Coloque a la persona en esta posición incluso si ya está inconsciente y mantenga su respiración.
Shock cardiogénico (relacionado con el corazón)
El shock cardiogénico se debe a una insuficiente capacidad de bombeo del corazón. El corazón ya no puede impulsar suficiente sangre a la circulación. Entre las causas están, por ejemplo, un infarto de miocardio, una embolia pulmonar, una miocarditis, un corazón muy agrandado o ciertas formas de arritmia.
¿Cómo reconocerlo?
Además de los signos generales de shock, el shock cardiogénico presenta las siguientes características:
Por una parte, la información proporcionada y el comportamiento de la persona afectada indican un posible problema cardíaco. Se queja de
- opresión o sensación de presión en el pecho
- dolor
- dificultad para respirar
- ansiedad
- pulso lento, posiblemente irregular
- posibles venas del cuello hinchadas
¿Qué hacer?
- No aplicar la posición de shock. Eleve la parte superior del cuerpo y coloque a la persona en una postura cómoda.
- Llame a los servicios de emergencia lo antes posible o haga que alguien lo haga.
- Proteja a la persona de más agitación: procure que haya tranquilidad.
- Afloje o abra la ropa ajustada.
- Atienda a la persona controlando constantemente su consciencia y respiración.
- Si hay un DEA (desfibrilador) disponible, pida que se lo traigan. Estos aparatos están diseñados para ser usados por personal no sanitario y son muy sencillos de manejar. Siga las indicaciones del aparato y las instrucciones de voz.
Shock por pérdida de volumen (shock hipovolémico)
El shock hipovolémico se debe a una pérdida de volumen. Esto puede ocurrir por pérdida de sangre, una fuerte hemorragia interna (por ejemplo por la rotura de un vaso u órgano, una hemorragia gastrointestinal o por una fractura de pelvis o fémur y similares) o externa (heridas que sangran mucho), o por pérdida de agua y electrolitos (vómitos, diarrea o deshidratación) o por pérdida de plasma (quemaduras, inflamación de pleura o peritoneo, etc.).
¿Cómo reconocerlo?
- Están presentes los signos generales de shock.
- Hay lesiones externas visibles con pérdida de sangre o de plasma.
- La situación en que se encontró a la persona o el accidente puede indicar lesiones internas.
- Puede haber una fractura de pelvis o de fémur.
¿Qué hacer?
- Detener la hemorragia
- Posición de shock, si no existe una situación que lo contraindique (lesión en el tórax o el abdomen, lesión de la columna vertebral, fractura de pelvis o fémur, lesión en la cabeza, dificultad para respirar)
- Controlar repetidamente la consciencia y la respiración
Shock alérgico (shock anafiláctico)
El shock alérgico es la forma más grave de una reacción alérgica. Pueden desencadenarlo alérgenos como picaduras de insectos, alimentos o medicamentos. Actualmente se define al shock anafiláctico como una reacción patológica aguda del sistema inmunitario a un estímulo químico que afecta a todo el organismo. Se clasifica en cuatro grados.
¿Cómo reconocerlo?
- Grado 1: urticaria generalizada, picor y/o enrojecimiento; posiblemente también mareo, dolor de cabeza y ansiedad
- Grado 2: además, latido cardíaco rápido y caída de la tensión arterial; a menudo náuseas y vómitos, así como dificultad respiratoria leve
- Grado 3: dificultad respiratoria grave (similar a un ataque de asma), caída marcada de la tensión arterial, latidos muy rápidos; puede aparecer un angioedema (antes llamado edema de Quincke); se producen hinchazones sobre todo en párpados, mentón, mejillas, labios, lengua o genitales; también manos y pies pueden hincharse mucho; resulta peligrosa la posible afectación de las vías respiratorias (especialmente de la glotis), ya que puede causar una dificultad respiratoria potencialmente mortal
- Grado 4: paro respiratorio o circulatorio
¿Qué hacer?
- Elimine la posible causa.
- Llame a los servicios de emergencia lo antes posible o haga que alguien lo haga.
- Tranquilice a la persona, cuídela constantemente y mantenga un ambiente de calma.
- Posición de shock
- Mantener el calor corporal
- Controle continuamente la consciencia y la respiración.
- Si es necesario, ayúdele cuando vomite (no provoque el vómito; limítese a prestarle ayuda sujetándolo y evitando que inhale el vómito).
Shock séptico
El shock séptico puede presentarse como consecuencia de una sepsis u otra enfermedad similar, por ejemplo un síndrome SIRS, y debe tratarse inmediatamente en cuidados intensivos. Corren un riesgo especial las personas con el sistema inmunitario debilitado o con mayor exposición a agentes patógenos. El diagnóstico de shock séptico se confirma mediante pruebas de laboratorio.
Dado que el shock séptico suele ser consecuencia de una sepsis y el paciente por lo general ya está recibiendo tratamiento, aquí no entraremos en más detalles sobre "Cómo reconocer" y "Qué hacer".
Otras formas de shock
Entre otras formas de shock se encuentran, por ejemplo, formas endocrinas por falta o exceso de hormonas, el síndrome del shock tóxico (TSS), el shock hiperglucémico provocado por un nivel muy alto de azúcar en sangre, así como el shock hipoglucémico provocado por una falta de glucosa; este último no es un shock clásico porque no existe un desequilibrio entre la oferta y la demanda de oxígeno, sino que el desencadenante es la falta de glucosa.
Fuentes:
Este artículo es de Tensana – la aplicación líder desde 2011, que ayuda cada día a cientos de miles de personas a controlar su presión arterial.
Nuestros contenidos se basan en datos cuidadosamente investigados y fundamentados en la evidencia, y se actualizan de forma continua (última revisión: 02/2026).
La autora Sabine Croci es auxiliar médica titulada y cuenta con muchos años de experiencia en consultas de medicina interna y cardiología, así como en atención ambulatoria. Desde 2015 dirige la redacción especializada de Tensana. Gracias a sus amplias cualificaciones adicionales como técnica en emergencias sanitarias, primera interviniente y en distintas áreas terapéuticas y de urgencias, ofrece información rigurosa, práctica y verificada de manera fiable.
La autora Sabine Croci es auxiliar médica titulada y cuenta con muchos años de experiencia en consultas de medicina interna y cardiología, así como en atención ambulatoria. Desde 2015 dirige la redacción especializada de Tensana. Gracias a sus amplias cualificaciones adicionales como técnica en emergencias sanitarias, primera interviniente y en distintas áreas terapéuticas y de urgencias, ofrece información rigurosa, práctica y verificada de manera fiable.

