¿Cómo afecta el dolor a la presión arterial?
Por qué el dolor puede aumentar la presión arterial
Cuando sentimos dolor, el cuerpo reacciona automáticamente con una respuesta de estrés. El sistema nervioso se pone en alerta. El organismo libera hormonas del estrés como la adrenalina, el corazón late más rápido, los vasos sanguíneos se contraen y la presión arterial sube.Esta reacción en realidad nos ayuda a responder ante una amenaza. Sin embargo, si el dolor es intenso o dura mucho tiempo, el cuerpo permanece más tiempo en ese estado de estrés y la presión arterial puede aumentar.
Dolor a corto plazo: la presión arterial sube temporalmente
En el dolor agudo se liberan de inmediato hormonas del estrés. Esto puede provocar que la presión arterial aumente de forma notable durante un corto periodo. Cuando el dolor disminuye, la presión suele volver a la normalidad.El dolor agudo puede ser, por ejemplo, dolor de muelas, lesiones, fuertes dolores de cabeza, inflamaciones o el dolor que suele aparecer tras una operación.
Los dolores crónicos pueden provocar hipertensión
Se consideran crónicos los dolores que duran más de tres a seis meses.Los estudios muestran que las personas afectadas desarrollan hipertensión con más frecuencia que las que no tienen dolor.
Un gran estudio científico con más de 200.000 adultos mostró que los pacientes con dolor crónico tenían un riesgo claramente mayor de hipertensión. Si el dolor afectaba a varias zonas del cuerpo, el riesgo aumentaba aún más.
Los investigadores atribuyen esto a la activación continuada del sistema de estrés, a procesos inflamatorios en el cuerpo, a un peor sueño y a una menor actividad física a causa del dolor.
En algunas ocasiones se crea un verdadero círculo vicioso en el que el dolor y la presión arterial se refuerzan mutuamente. Un dolor de cabeza puede aumentar la presión arterial; la presión más alta, a su vez, puede empeorar el dolor de cabeza, lo que hace que la presión suba aún más.
Por eso conviene tratar el dolor cuanto antes.
Qué pueden hacer las personas afectadas
Si usted tiene dolor frecuente y además mide valores altos de presión arterial, debería consultarlo con un médico.Medidas importantes pueden ser:
- Tratar el dolor cuanto antes
- medir la presión arterial con regularidad
- mantener actividad física suficiente
- dormir bien
- reducir el estrés
Conclusión
El dolor no solo es desagradable – también puede aumentar la presión arterial.- El dolor agudo suele provocar un aumento temporal de la presión arterial.
- Los dolores crónicos pueden contribuir a que, a largo plazo, se desarrolle hipertensión.
Fuentes
- https://newsroom.heart.org/news/chronic-pain-may-increase-the-risk-of-high-blood-pressure-in-adults
- https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0007091225005410
- https://www.sciencedaily.com/releases/2025/11/251117095639.htm
- https://link.springer.com/article/10.1186/s41043-025-01089-6
- https://www.bjanaesthesia.org/article/S0007-0912(25)00541-0/fulltext
- https://biologyinsights.com/does-pain-increase-blood-pressure
- https://www.bjanaesthesia.org/article/S0007-0912%2825%2900541-0/fulltext
- https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0007091225003587https://newsroom.heart.org/news/chronic-pain-may-increase-the-risk-of-high-blood-pressure-in-adults
Este artículo es de Tensana – la aplicación líder desde 2011, que ayuda cada día a cientos de miles de personas a controlar su presión arterial.
Nuestros contenidos se basan en datos cuidadosamente investigados y fundamentados en la evidencia, y se actualizan de forma continua (última revisión: 03/2026).
La autora Sabine Croci es auxiliar médica titulada y cuenta con muchos años de experiencia en consultas de medicina interna y cardiología, así como en atención ambulatoria. Desde 2015 dirige la redacción especializada de Tensana. Gracias a sus amplias cualificaciones adicionales como técnica en emergencias sanitarias, primera interviniente y en distintas áreas terapéuticas y de urgencias, ofrece información rigurosa, práctica y verificada de manera fiable.
La autora Sabine Croci es auxiliar médica titulada y cuenta con muchos años de experiencia en consultas de medicina interna y cardiología, así como en atención ambulatoria. Desde 2015 dirige la redacción especializada de Tensana. Gracias a sus amplias cualificaciones adicionales como técnica en emergencias sanitarias, primera interviniente y en distintas áreas terapéuticas y de urgencias, ofrece información rigurosa, práctica y verificada de manera fiable.

