Medicamentos para bajar la presión arterial
La regulación de la presión arterial es un sistema complejo con distintos circuitos de control y puntos de ajuste sobre los que se puede actuar con medicamentos. En consecuencia, la intervención farmacológica para reducir la presión arterial también adopta formas muy diversas. La base del tratamiento es siempre el cambio de estilo de vida recomendado. Los cambios en el estilo de vida pueden ser suficientes para evitar o al menos retrasar la necesidad de tomar medicamentos en pacientes con hipertensión leve (grado 1). Además, si aun así son necesarios fármacos antihipertensivos, su efecto puede potenciarse y, por tanto, necesitarse menos medicación.
Se recomiendan las siguientes medidas:
- Dejar de fumar
- Reducir el consumo de alcohol a menos de 14 unidades por semana para los hombres y 8 unidades por semana para las mujeres (1 unidad equivale a 125 ml de vino o 250 m de cerveza).
- Perder peso en caso de sobrepeso
- Realizar actividad física con regularidad: al menos 30 min al día, 5-7 días por semana.
- Reducir el consumo de sal a menos de cinco gramos al día
- Aumentar el consumo de verduras, frutas, pescado, frutos secos y ácidos grasos insaturados (aceite de oliva). Además, consumir productos lácteos bajos en grasa y poca carne roja.
- Evitar por completo el consumo excesivo de alcohol
Una ingesta adecuada, pero no excesiva, de potasio a través de la dieta (p. ej. fruta, verduras, legumbres) puede tener un efecto positivo sobre la presión arterial. Antes de tomar, sin embargo, comprimidos efervescentes de potasio u otros suplementos de venta libre, hable por favor con su médico para evitar efectos secundarios. Esto es especialmente importante en caso de enfermedad renal, ya que en ese caso no se debe aportar demasiado potasio. Por tanto, la conversación con el médico es imprescindible.

Dejar de fumar

Reducir el consumo de alcohol

Perder peso

Deporte y ejercicio

Reducir el consumo de sal

Alimentación saludable
Con valores de presión arterial lo suficientemente elevados (hipertensión de grado II o III) o con factores de riesgo adicionales (como, por ejemplo, diabetes), se comienza pronto con una terapia farmacológica.
Antihipertensivos – medicamentos para bajar la presión arterial
- Diuréticos - medicamentos que eliminan líquido
- Betabloqueantes
- Bloqueadores de los canales de calcio (se pueden distinguir 3 grupos)
- Inhibidores de la ECA
- Bloqueadores de los receptores de angiotensina (ARA II / sartanes)
En la mayoría de los pacientes el tratamiento se inicia directamente con una combinación de 2 clases de sustancias, preferiblemente en un solo comprimido.
Una monoterapia, es decir, tratar con una sola clase de fármacos, debería usarse solo en hipertensión grado 1 o en pacientes seleccionados (p. ej. edad muy avanzada). Mientras no se alcance la presión objetivo, la terapia farmacológica debe intensificarse. Para ello también se contempla una terapia combinada de tres fármacos.
Diuréticos
Como fármacos de combinación se usa con frecuencia un diurético tiazídico: hidroclorotiazida (HCT). La HCT se utiliza a menudo en terapias de combinación múltiple y está disponible en muchos preparados.
En 2018 se advirtió que durante el tratamiento con HCT podría aumentar la incidencia de cáncer de piel. Aun así, no se debe interrumpir el tratamiento con HCT sin consultar al médico responsable y valorar con él los riesgos.
Mecanismo de acción: con HCT se produce inicialmente una mayor eliminación de sodio, lo que reduce el volumen sanguíneo; además disminuye la resistencia en los vasos pequeños. Aunque con el tiempo la eliminación de sodio y el volumen sanguíneo se normalizan, el efecto antihipertensivo persiste. El principio activo más conocido de este grupo es la hidroclorotiazida.
Betabloqueantes
Los betabloqueantes reducen en el organismo, en parte, los efectos de la adrenalina y la noradrenalina. A través de ciertos receptores beta, tras la liberación de adrenalina o noradrenalina normalmente se produce un aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial. Al bloquear estos receptores, los betabloqueantes producen en el corazón, entre otras cosas, una reducción de la frecuencia y de la presión arterial. Los principios activos más conocidos de este grupo son bisoprolol, carvedilol, metoprolol, nebivolol y propranolol.
Bloqueadores de los canales de calcio
Los bloqueadores de los canales de calcio bloquean el canal de calcio en la célula y reducen así la entrada de calcio al interior celular.
En la musculatura lisa de nuestros vasos sanguíneos el calcio provoca el estrechamiento de los vasos y con ello un aumento de la presión arterial para mantener una irrigación adecuada. Los bloqueadores de calcio producen por tanto una relajación de la musculatura lisa en los vasos y su dilatación, lo que conlleva una reducción de la presión arterial. Los principios activos más conocidos de este grupo son diltiazem, nifedipino y verapamilo.
Inhibidores de la ECA
Los inhibidores de la ECA bloquean una determinada enzima (enzima convertidora de angiotensina) e intervienen así en una cadena de transformaciones proteicas. Al inhibirla se forma menos angiotensina II, que normalmente provoca la contracción (tensión) de la musculatura de los vasos. Por la consiguiente dilatación de los vasos se reduce la presión arterial. Sin embargo, también se inhibe la degradación de una hormona, lo que conduce a un aumento de bradiquinina en el organismo. Como la bradiquinina actúa de manera similar a la histamina, puede dar lugar a una serie de efectos secundarios, como la formación de edemas (especialmente temido es el angioedema, que causa hinchazón de la piel y de las mucosas de la cara) y una tos seca persistente. Esta tos seca, que es totalmente inofensiva pero puede ser muy molesta, con frecuencia lleva a la suspensión de la medicación. Los principios activos más conocidos de este grupo son captopril, enalapril, fosinopril, lisinopril y ramipril.
Bloqueadores de los receptores de angiotensina
Los bloqueadores de los receptores de angiotensina también se llaman bloqueadores AT1 o sartanes. A diferencia de los inhibidores de la ECA, no inhiben la formación de angiotensina II, sino que bloquean de forma selectiva en el lugar de acción (receptor) el subtipo 1 del receptor de angiotensina II (por eso bloqueadores AT1). Debido a que en este caso el metabolismo de la bradiquinina no se ve afectado, la tos seca irritativa es mucho menos frecuente que con los inhibidores de la ECA. Los bloqueadores de los receptores de angiotensina también producen la dilatación de las arterias más pequeñas y, con ello, una reducción de la presión arterial. Los principios activos más conocidos de este grupo son candesartán, losartán, olmesartán, telmisartán y valsartán.
Las combinaciones preferidas de 2 fármacos son:
Las combinaciones preferidas de 2 fármacos son:
- Inhibidor de la ECA o ARA II, combinado con un bloqueador de calcio o con un diurético.
- Betabloqueante con un diurético o con una sustancia de otra clase principal, cuando exista una indicación concreta para un betabloqueante (p. ej. angina de pecho, situación tras infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca, control de la frecuencia cardíaca). Hay que tener en cuenta, sin embargo, que los betabloqueantes NO deben combinarse con bloqueadores de calcio del tipo verapamilo y diltiazem.
Las combinaciones preferidas de 3 fármacos consisten en:
- Inhibidor de la ECA o ARA II + bloqueador de los canales de calcio + diurético
Si incluso con una triple terapia no se logra normalizar la presión arterial, debe añadirse espironolactona u otro diurético, un alfabloqueante o un betabloqueante.
Las opciones de tratamiento para la hipertensión durante el embarazo están claramente restringidas (hipertensión preexistente, hipertensión gestacional). En casos persistentes o en casos de hipertensión grave durante el embarazo puede ser necesario un tratamiento farmacológico.
Methyldopa, labetalol y bloqueadores de los canales de calcio son los medicamentos de primera elección durante el embarazo.
La decisión final sobre el tratamiento corresponde a su médico.
Encontrará más información en nuestro artículo sobre Medicamentos para la hipertensión.
Fuentes:
Este artículo es de Tensana – la aplicación líder desde 2011, que ayuda cada día a cientos de miles de personas a controlar su presión arterial.
Nuestros contenidos se basan en datos cuidadosamente investigados y fundamentados en la evidencia, y se actualizan de forma continua (última revisión: 11/2024).

