¿Homeopatía contra la hipertensión?
Una de las preguntas más habituales sobre la hipertensión es si la presión arterial se puede bajar con remedios "naturales". Muchas personas sienten reticencias a tomar los medicamentos recetados por el médico, que consideran químicos o poco naturales, sobre todo porque no perciben molestias. Al mismo tiempo saben que unos valores de tensión altos de forma mantenida son perjudiciales para la salud, y por eso buscan alternativas. La forma más útil de hacer algo por la hipertensión, cambiando de forma duradera el estilo de vida, suele chocar con la pereza y la falta de motivación. Cambiar radicalmente la alimentación y plantearse moverse más no es fácil para muchas personas. En la búsqueda de caminos sencillos para controlar la presión arterial, tarde o temprano se encuentran remedios homeopáticos. Estos suelen venderse sin receta en la farmacia. Y parece fácil averiguar qué supuestamente ayuda contra la hipertensión. Y además, según lo que se lee, sin efectos secundarios.
¿Pero la homeopatía funciona de verdad?
¿Qué es exactamente la homeopatía?
Esto por sí solo, sin embargo, no recoge por completo la idea fundamental de la homeopatía. Hay que apartarse del pensamiento médico convencional de que contra la enfermedad X simplemente se administra el medicamento Y. En la homeopatía también se contempla y trata al ser humano de forma holística, y no solo sus síntomas. Para tener éxito se necesita un homeópata experimentado y un paciente dispuesto a aceptar este enfoque. Así, para una persona con hipertensión, el remedio homeopático A puede ser "adecuado" debido a sus molestias y a la estructura de su personalidad, mientras que para otra persona que también padece hipertensión, pero cuyas molestias y personalidad son diferentes, ese mismo remedio sería, según la concepción homeopática, inadecuado. Por tanto, el efecto se produce menos por el remedio y más por la atención que el paciente recibe del profesional.
Los medicamentos homeopáticos se administran sobre todo en forma de gotas o de gránulos. Los gránulos son pequeñas bolitas de azúcar que fueron rociadas con la solución diluida y dinamizada según la potencia.
Sobre su eficacia hay opiniones muy divididas. Unos creen en ella, otros no.
La ciencia, en cambio, coincide: donde no hay nada, nada puede actuar. Ese fue el resultado de varios estudios en los que ni los participantes ni los médicos sabían quién tomaba un remedio homeopático y quién un remedio identificado desde el principio como placebo. En esos ensayos, llamados doble ciego, no se pudo demostrar efecto alguno de los remedios homeopáticos.
Desde la medicina convencional a lo sumo se atribuye a la homeopatía un efecto placebo.
Por eso, en caso de hipertensión, es más peligroso que útil tirar a la basura los medicamentos que ha recetado el médico y, en su lugar, conseguir los gránulos o las gotas que se han encontrado en internet. Porque ni siquiera los homeópatas con experiencia se atreven a sustituir directamente los medicamentos recetados por remedios homeopáticos. Normalmente inician el tratamiento de una hipertensión existente de forma paralela a la terapia convencional. Buscan, basándose en los síntomas y el cuadro general de cada paciente, el remedio homeopático adecuado. Al principio, el paciente toma este remedio junto con los medicamentos que le han recetado. Si la presión arterial baja -algo que no cabe esperar que ocurra de un día para otro, sino que puede tardar varias semanas o meses-, la prescripción médica puede ajustarse si es necesario.
Además de los remedios individuales, en el mercado hay preparados complejos que supuestamente actúan contra la hipertensión. En ellos se combinan varios remedios homeopáticos en una composición fija.
Si se tiene en cuenta el enfoque homeopático descrito más arriba, se entiende fácilmente por qué esos preparados complejos difícilmente pueden ayudar. Si se toman sin el homeópata empático, solo queda el efecto placebo. En cierto modo contradicen el enfoque holístico del método.
Algunos de los complejos publicitados como reductores de la tensión contienen ingredientes homeopáticos en dosis farmacológicamente activas. Eso significa que contienen principios activos que también pueden estar presentes en medicamentos recetados, pero en combinaciones no evaluadas. A diferencia de los medicamentos, estos preparados homeopáticos no se someten a estudios. El resultado pueden ser efectos adversos o interacciones con otros fármacos.
Por tanto, conviene ser cauteloso respecto a la supuesta ausencia de efectos secundarios de los remedios homeopáticos. Como se explicó más arriba, a partir de cierta potencia no se detecta ninguna sustancia activa. En sentido inverso, eso significa que en las potencias bajas y, sobre todo, en las llamadas tinturas madre sí pueden encontrarse ingredientes farmacológicamente activos. Estos actúan sobre el cuerpo de forma convencional. Estrictamente hablando, esto es más bien fitoterapia -es decir, medicina a base de plantas- que homeopatía. Por eso no se recomienda el autotratamiento con remedios homeopáticos, ya sean preparados simples o complejos. Aunque los glóbulos de azúcar o las gotas no contengan ninguna sustancia con eficacia demostrable en la mayoría de las potencias, su uso debe consultarse con el médico responsable del tratamiento.
Conclusión
No hay evidencia científica de que los remedios homeopáticos sean eficaces más allá del efecto placebo. El efecto real proviene de un buen homeópata que se toma su tiempo. Especialmente en el caso de la hipertensión puede haber causas psicológicas, por ejemplo, estrés no resuelto. No obstante, distintos productos pueden contener sustancias farmacológicamente activas. Por eso no se recomienda probar por cuenta propia, y menos aún sin consultarlo con el médico tratante.
Fuentes:
- https://de.wikipedia.org/wiki/Potenzieren_(Hom%C3%B6opathie)#Chemisch_nachweisbarer_Anteil_von_Ausgangssubstanzen
- https://www.herzstiftung.de/nebenwirkungen-blutdruck-senken-homoeopathisch.html
- https://www.netdoktor.de/krankheiten/bluthochdruck/blutdruck-senken/
- https://de.wikipedia.org/wiki/Pflanzenheilkunde
- https://www.spektrum.de/news/denkfehler-der-homoeopathie/1499429
Este artículo es de Tensana – la aplicación líder desde 2011, que ayuda cada día a cientos de miles de personas a controlar su presión arterial.
Nuestros contenidos se basan en datos cuidadosamente investigados y fundamentados en la evidencia, y se actualizan de forma continua (última revisión: 02/2026).
La autora Sabine Croci es auxiliar médica titulada y cuenta con muchos años de experiencia en consultas de medicina interna y cardiología, así como en atención ambulatoria. Desde 2015 dirige la redacción especializada de Tensana. Gracias a sus amplias cualificaciones adicionales como técnica en emergencias sanitarias, primera interviniente y en distintas áreas terapéuticas y de urgencias, ofrece información rigurosa, práctica y verificada de manera fiable.
La autora Sabine Croci es auxiliar médica titulada y cuenta con muchos años de experiencia en consultas de medicina interna y cardiología, así como en atención ambulatoria. Desde 2015 dirige la redacción especializada de Tensana. Gracias a sus amplias cualificaciones adicionales como técnica en emergencias sanitarias, primera interviniente y en distintas áreas terapéuticas y de urgencias, ofrece información rigurosa, práctica y verificada de manera fiable.

